Hay varias que seguramente han pensado alguna vez en ponerse a diseñar su propio estilo, sin embargo, se intimidan pensando que para ser diseñadoras hay que tener demasiado talento.
Yo creo que no es tanto así, ya que esto del arte de diseñar, es un tema que viene desde pequeños, y las que tienen más dudas, podrán aclararlas haciéndose un par de simples preguntas, como si pasaste la mayor parte de tu infancia confeccionando ropa para tus muñecas, o leíste más revistas de moda que libros de la escuela, o si montaste tu propia tienda de moda en el patio de tu casa. En resumidas, cuentas, sabrás si tienes el gusto por la moda si reconoces en ti algo que te empuja a consumir moda desde tus primeros años. Tal como le paso a tantos diseñadores afamados, como Yves Saint Laurent.
Hay algunos aspectos de esta profesión que significa hacer un gran sacrificio para que todo resulte bien, y esto es contar con un equipo de trabajo que te ayude, sobre todo si quieres tener tu propia marca, ya que la carga de crear tu propia empresa, en un inicio, será pesada.
Durante los primeros años, el trabajo del diseñador puede ser muy estresante, y además, te puede significar vivir apenas por encima de la línea de la pobreza por varios años.
Aunque el terreno parezca difícil, hay muchas maneras de enfocarte en el negocio, pensando en qué cosas te gustaría encontrar a ti, por ejemplo. Piensen que el imperio de Ralph Lauren fue fundado gracias a una colección de corbatas que vendió a la marca Bloomingdales. Helmut Lang se decidió a abrir su propia tienda de ropa cuando no puso encontrar una camiseta que le gustara. Sin embargo, casi todos piensan que la mejor base es irse a estudiar a una escuela de prestigio, cosa que no está mal, si es por añadir credibilidad a tu currículum. El dilema es que cosa comenzar primero, los estudios o la empresa, ¿qué piensan ustedes?.
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