Cuando no tenemos recursos suficientes para ir a la última y los diseños y marcas que más nos gustan se encuentran algo lejos de nuestro alcance económico, siempre podemos recurir a nuestro ingenio, creatividad y maña  para crear unos diseños propios y exclusivos.

Si tienes en el armario esa falda vaquera larga, por debajo de la rodilla que hace años que no se lleva pero que el estampado te parece maravilloso, no la tires, reutilízala.

Descose las costuras y tendrás un amplio trozo de tela dispuesto a convertirse en cualquier otra prenda.

Puedes, por ejemplo, utilizarla para confeccionar un sencillo top, o convertir la falda de largo indescriptible, por una sexy minifalda para este verano.

Las posibilidades son ilimitadas. Y si no tienes idea de corte y confección, pregunta a alguna amistad y busca consejos a través de la red. Hay mucha gente dispuesta a compartir sus creaciones y su sabiduría del corte con los demás. 

Todo es aprovechable. Con un poquito de imaginación y de algo de soltura con el hilo, puedes crear un diseño muy auténtico. Puedes utilizar la tela de una falda, vestido o pantalón para adornar y recomponer un viejo bolso que estaba pasado de moda, ya no te gustaba o daba pena de sólo mirarlo.

Pon tu sello de identidad en tu ropa y crea estilo. Puedes confeccionar una prenda con trozos de otras. Antes de tirar cualquier prenda, mira si hay algo que puedes utilizar. Seguro que todavía no has tirado ese suéter de la universidad porque tiene unos dibujos que te encantan. Pues, aprovechálos y reutilízalos en un pantalón vaquero, por ejemplo.

La moda no tiene límites y tú puedes convertirte en el diseñador más vanguardista y rentable, sacando el máximo partido a todas tus prendas. Además, es la manera más económica de llevar una ropa totalmente exclusiva, auténtica y muy original.