Entre las propuestas de los grandes para este verano, una de las más originales dentro de la línea clásica es la del tweed veraniego que marca el inconfundible estilo de Coco Chanel.

Esta joya de armario pertenece a la colección crucero de Karl Laguerfeld para Chanel y llama la atención por su patrón elegante y distinguido a la par que moderno y diferente.

Se trata de un vestido que asemeja un blazer sin mangas sobre una falda de tubo, el punto lo dan las solapas, la doble botonadura y sobre todo las rayas en tonos fresa y negro,verticales en la parte superior y horizontales en la cadera.

Sin duda una combinación que no pasa desapercibida y que destila glamour combinado simplemente con unas gafas de sol XXL y unos zapatos negros.

No se puede negar que Laguerfeld ha conseguido cogerle el puso a Chanel con una precisión inigualable.

Fuente y fotos: Marie Claire

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