Los caminos de la moda son inescrutables. Y si no que se lo pregunten a quien haya escogido el vestuario que lucirá el equipo español en las Olimpiadas de Londres 2012 que se celebrarán en agosto. Ya sabemos que la moda, como los colores, tiene mil matices y que lo que para unos es arte puro, para otros es un diseño de un niño de cuatro años. No hay más que ver las opiniones al respecto de Agatha Ruiz de la Prada para comprobarlo.

Así que no es raro que después de conocerse los uniformes que llevará España en esta competición, los internautas hayan puesto el grito en el cielo. Porque son… a ver cómo lo digo. Un poco “canis”. Vale que los colores son los que son, pero podían haber disimulado un poco. Porque el traje de chaqueta, con ese rojo subido y esa camiseta amarilla debajo pues hombre, un poco disfraz de bandera.

Pero el traje de ellas no se queda atrás. Más que deportistas olímpicas parecen azafatas de Iberia, con ese corte de camisa y ese pañuelito al cuello. La falda está bien para salir de fiesta, con esos estampados abajo que imitan los arabescos bordados en hilo dorado. Pero… no para unas Olimpiadas.

Y por último, la estrella de la corona. El chándal. Con un rojo pasión igual que el de la chaqueta y un dibujo tribal más propio de un tatuaje pasado de moda que de un deportista.

Lo que más nos ha dolido es que, habiendo muchos diseñadores españoles, hayan encargado el diseño a una firma rusa. Que no tenemos nada en contra de los rusos, pero hombre, puestos a diseñar cosas nuevas, vamos a tirar un poco de firmas patrias. De hecho, la Asociación de Modistos ofreció un concurso gratuito para el diseño de los trajes. Ya que estamos en crisis y que no podemos tirar de Armani y Ralf Lauren como otros países, pero a lo mejor los jóvenes diseñadores españoles hubiesen dado con la tecla de una manera más elegante.

La verdad es que a mí no me han gustado nada. Pero para gustos, colores, ¿tú qué opinas?