Valentino en su colección otoño 2009 trajo vuelos, encajes y misterio al por mayor, aunque todo en colores más bien discretos y oscuros, el negro fue como siempre, el que se llevo el primer lugar.

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Hasta en los accesorios se vio aplicaciones, adornos y encajes que nos llevan de regreso a la época del rock, los ochentas pero renovados, con toques de modernidad y elegancia que dejan las exageraciones por esos años, rescatando solamente aquello que resulta verdaderamente favorable para la silueta de la mujer.

Años atrás, los diseños de Valentino me parecían inusables, o como decirlo, imposibles ni siquiera para una fiesta, porque eran sencillamente muy exagerados, y creo que a través de su trayectoria, con los años, se ha ido moderando al ver que lo que una quiere ver pasar por la pasarela, es a alguien como una, una mujer común y corriente que tiene una vida que hacer.

Lo que nunca ha perdido Valentino en sus propuestas, es la excentricidad y el gusto por el diseño. Eso no se lo quita nadie, y es lo que más me gusta de él, sobre todo cuando usa telas finas, delicadas y modelos modernos emulando la época victoriana. Hoy todos los diseñadores, a mi parecer, sacan algo de él, pero ninguna logra tan siquiera adueñarse de una pizca de su estilo.

Fotos: an.tacoda