Hacía ocho años que Versace no se subía a la pasarela de la Alta Costura de París y en su regreso no ha dejado indiferente a nadie. Hasta ahora ha sido el desfile más llamativo. Su colección, Atelier Versace 2012, ha roto con todos los estereotipos de que la ropa de alta costura tiene que ser fina y sacada de un cuento de hadas y princesas.

Los diseños que Donatella Versace ha presentado en París para la primavera-Verano 2012 son vestidos atrevidos, largos y que dejan al aire las piernas. Los colores no son suaves, sino ácidos y brillantes. Y es que se pueden ver desde naranjas, verdes pistacho hasta plateados futuristas o dorados. Todos ellos han sido presentados en la pasarela con una buena puesta en escena, ya que las modelos han sido muy bien maquilladas con ojos ahumados y peinadas con coletas altas para que los vestidos destacarán aún más.

Los modelos que más han llamado la atención son los que dan un toque futurista, ya que no se suelen ver sobre una pasarela. Estos vestidos según ha confesado la propia firma pesan bastante ya que algunas partes están hechas con metal.