Lo cierto es que las celebrities, si son dignas de llevar ese nombre, cada vez que se ponen un accesorio o una prenda, lo convierten casi de inmediato en un objeto de culto. Pero si esto es ya casi una norma en el mundo de la moda, cuando esas celebrities pasan a mejor vida, las cosas ya no son solo una moda que ir a comprar, si no un objeto digno de admirar por un buen coleccionista capaz de pagar millones por tenerlo en sus vitrinas. Y esto es lo que ha ocurrido con Amy Winehouse

Resulta que el vestido que la cantante llevaba en la que fue la portada de su último disco, Back to Black, se ha convertido en un lote de subasta costoso como pocos, teniendo en cuenta que no hablamos de una prenda que llevase apliques de oro, diamantes o cualquier otra piedra lujosa al estilo; si no que el vestido que llevaría el que ella aún n sabía sería el último disco de Amy Winehouse, tal y como ven en la foto de cabecera era de lo más sencillo. Pero aún así se ha subastado por 50.000 euros, una nada desestimable cifra que ha pagado seguramente un buen coleccionista con mucho dinero.

Y es que así son las cosas en este mundillo, y por desgracia, la mayor parte de las veces, la mejor parte de la fama, esa dulce, llega solo cuando ya no lo pueden ver.