En medio de toda la vorágine que es la vida diaria de una chica normal, como nosotras, que busca conciliar lo que es la familia, con el trabajo y otros roles, un elemento que se vuelve crucial a la hora de vestir, son los zapatos.

Los zapatos son un accesorio que yo más bien catalogaría como un básico, un esencial, y no un accesorio. ¿Dónde se ha visto que un accesorio es el que lleva la médula de un conjunto?.

Cuando se compran zapatos, tengan claridad que lo que ustedes compran, es comodidad, caminar bien, tener equilibrio y suavidad al andar. En la temporada de invierno, las botas sencillas y negras son la mejor opción, mientras que en temporadas más veraniegas y primaverales, las botas de verano, que vienen repletas de perforaciones pequeñitas y otros detalles, son la alternativa.

Llevar un buen par de zapatos o botas, es sinónimo de elegancia. Unas que al menos yo jamás usaría, son esas que llegan por encima de la rodilla. La idea no es horrorosa, sino por el contrario, muy estética, pero siendo francas, ese tipo de botas no van bien con un empleo ejecutivo. Tal vez otros trabajos más independientes si admitan este tipo de accesorio.

Y ya que estamos hablando de botas, les diré que los tacos, son también algo esencial a la hora de elegir sus botas. Un secreto que no deben obviar, es que los tacones cuadrados y con formas gruesas, son los más indicados para  caminar todo el día, sin sentir los efectos del cansancio.

Vía: Refinery29