Hay colecciones de moda que se inspiran en los temas más insólitos que uno pueda imaginar. Uno de ellos  son los burdeles. Cómo no podrían serlo, si por tanto tiempo lo han sido las playas, las ballenas, las calles y los colores de los animales incluso.

Según los creadores de la colección Elkin 2012, su fuente de inspiración no fue la muchacha campesina dulce e inocente en la que podríamos pensar, sino que son las chicas que trabajaban en los prostíbulos y burdeles que los chicos nada ingenuos, del campo, solían visitar.

Hay conjuntos de ropa que llevan como accesorios, medias y zapatos amarrados con cordones. Desde lo lejos ese look nos genera una idea de colegiala o chica de la vida, por lo que llegar a un equilibrio requiere de sabiduría y un ojo entrenado en el arte de criticarse a sí misma.

Las faldas a cuadros, las minifaldas y las chaquetitas logran dar un look de burdel, aunque las prendas en sí mismas no son las culpables, sino la forma de llevarlas, los complementos, los colores, el todo.

Y ahora que hablamos de un look como de burdel, me acuerdo de las famosas botas blancas largas. Las botas blancas que llegan hasta las rodillas, son una especie de accesorio clásico de burdel, de esos indispensables para las chicas de la noche, como si ningún otro tipo de calzado le hiciera sombra, ¿será esto tan cierto?.

Vía: Refinery29