Creo que lo hemos dicho más de un millón de veces, que encontrar un zapato que se ajuste perfecto a la forma del pie, es una tarea casi imposible. Pero sólo casi, no del todo.

Hay algunos trucos que son infalibles a la hora de comprar y seleccionar un par de zapatos nuevos, de modo que nunca más tengas que soportar dedos o talones rotos.

Los zapatos con cuñas son los mejores, si la idea que tienen, es comprar un zapato de tacón. La ventaja de las plataformas o cuñas sobre los tacones propiamente tales, es que mantienen tu pie en una posición más plana, lo que hace que tus movimientos resulten ser más cómodos.

La talla de tu zapato nuevo, debe siempre ser de un número que te permita mover los dedos dentro del zapato. Nunca cometas el error de creer ciegamente en un vendedor que te jura que el cuero cede, o que los zapatos con el tiempo, se vuelven cómodos. Si, de seguro se vuelven cómodos, luego que tus pies queden destrozados un par de veces, ¿estás dispuesta a pagar ese precio?.

Hay unos moldes que te permiten agrandar los zapatos. Es bueno contar con uno de estos aparatitos para limar asperezas, ya que nuestros pies casi nunca son tan parejos como pensamos, y siempre hay un dedo que roza demás, o de menos.

Atreverse a llevar un par de zapatos de corte varonil, es también una propuesta interesante, para las que privilegian la comodidad y elegancia, por sobre la femineidad. Estos zapatos me recuerdan a las primeras chicas que salieron usando Smoking en el pasado. Hoy sin duda ellas son, ídolas.

Vía/ Refinery29