Si la idea es sentir el amor, tienen que ir entonces a un espectáculo de Stephen Burrows. Como este diseñador prefiere un ambiente familiar antes que algo demasiado pulido, el resultado es como tropezar con amigos de los viejos tiempos luego de muchos años perdidos.

Los modelos, tienen una licencia artística total, son libres y resplandecientes. La idea de esta ropa, es sentirse familiarizada con ella desde el inicio. Burrows, inspirado en el mercado de tejidos de esta temporada, utiliza estampados para inyectar una sacudida de energía en la ropa deportiva que estamos acostumbradas a ver.

Las mezclas de contrastes, con rayas rojas y negras en todo el tramo de las camisetas, esos pantalones elásticos con cintura tan alta y la capa amplia en color gris y negro, parecían ser acogedoras y elegantes.

Lo mismo se podría decir de esas mangas largas con cremallera que llegaban hasta el cuello, así como los trajes de neopreno. Para la noche, reina el glam. Burrows mostró dos modelos de vestidos de cóctel de lamé en color oro, muy ceñido a la cintura, con cintas en un tono negro.

Los modelos aglobados, la verdad nunca me gustaron demasiado, pero debo reconocer que son de lo mejor para cuando hace mucho frío o calor, ya que la amplitud, tiene esa extraña cualidad de disipar el calor o resguardar el calor cerca del cuerpo, cuando hace frío…

Vía: Style