Ya queda poco para que llegue el buen tiempo y comencemos a calzar nuestros pies con zapatos mucho más descubiertos. Hoy quería hablaros, precisamente, de un tipo de sandialias que se han puesto de moda en los últimos años y que bien combinadas pueden dar lugar a un look muy elegante y a la vez informal. Es uno de los zapatos más combinables que existen y es que las sandalias romanas se llevan con todo.

El único problema que puedes tener con estos zapatos es que, después de todo el invierno calzando zapatos cerrados, lo primero que tendrás que hacer es un buen tratamiento para que la piel de tus pies quede suave y con un buen aspecto. Y después, acostumbrar poco a poco a tus pies a llevar tiras.  Un consejo: si te compras unas sandalias romanas nuevas, no vayas a ser tan bruta de ponértelas del tirón para toda una noche de fiesta porque podrían hacerte daño. Lo mejor es que las uses un poco en casa para ir modeando el zapato a tu pie. Así, cuando te las pongas para salir ya tendrás la forma cogida.

Lo mejor de este calzado es que hay infinidad de modelos que puedes escoger, desde sencillas en las que las tiras son el único adorno, hasta otros estilos recargados que servirán para que todo el mundo se quede maravillado con tu calzado. En este caso, procura no caer en el “rococó“, no recargues mucho tu vestuario. Recuerda que en la moderación está el buen gusto.

Las sandalias romanas se pueden combinar fácilmente tanto con vaqueros como con un vestido largo o una falda corta. Todo es cuestión de que innoves y encuentres el estilo que más te gusta. En cuanto a los complementos que verás en ellas, las tachuelas serán unas de las estrellas. Si quieres algo divertido encontrarás lentejuelas, florecitas y brillantes. Pero si quieres algo más serio, puedes optar por sandalias con tiras de cuero en tonos neutros, como el negro, el blanco e incluso el nude.